La historia del café Ciao Fiorentina tiene olor a nostalgia, una buena dosis de constancia y sobre todo mucho cariño. Ubicado en plena avenida Pocuro #3015, se ha convertido en uno de los rincones más atractivos de la comuna de Providencia.
“Tienes que hacer algo propio, que te guste y te apasione. Es la única forma de disfrutar la vida”. Esa frase, repetida una y otra vez por su padre, acompañó durante años a Alejandra Donoso hasta convertirse en el motor de un proyecto que hoy es mucho más que una cafetería.
Sus primeros pasos en el rubro fueron en 2018, cuando abrió un modesto café en el sector de Colón con Américo Vespucio llamado Juliet, en honor a su padre Julio, que comenzó poco a poco a crecer. La llegada de la pandemia hizo lo suyo y tuvo que cerrar sus puertas.

Pero el destino le tenía preparada una nueva oportunidad. En 2021, mientras recorría Providencia, se detuvo frente a una antigua casona que se encontraba en arriendo y que llamó su atención. Bastó que cruzara la puerta, para confirmar que estaba en el lugar correcto.
Sin embargo, el recinto era mucho más grande y ambicioso de lo que tenía previsto. “¿Qué necesitas para comenzar?”, le preguntó su dueño. Alejandra respondió con honestidad: dinero. La frase que vino de inmediato, la sorprendió aún más. “La plata va y viene. Lo importante son las ganas, me dijo. Ese día, sin contratos firmados ni garantías de por medio, me entregó las llaves de la casa”, recuerda.
Con apenas 300 mil pesos en el bolsillo, surgió Casa Juliet. Gracias a una red de apoyo que creyó en el emprendimiento incluso antes de que existiera y los vecinos que llegaron desde el primer día, el local fue un rotundo éxito. Pese a esto, un conflicto legal con una marca registrada obligó a la cafetería a cambiar de nombre. Para Alejandra fue un tremendo golpe emocional, ya que sintió que estaba perdiendo parte de la esencia del proyecto.
La solución llegó desde otro lugar de su historia familiar. Su madre, Fiorentina Aguirre Pinaud, de 85 años, se convirtió en la inspiración para esta nueva etapa. “Ya había homenajeado a mi papá. Ahora era el turno de ella”, pensó… y así nació Ciao Fiorentina.
Innovadora propuesta
El cambio para el café no fue solo de nombre. También representó una evolución en la identidad del local. El sello de su madre no solo está presente en el logo, sino que también aportó espontaneidad, alegría y atrevimiento. Esa nueva energía comenzó a inundar cada rincón, reflejándose en la decoración, la experiencia y especialmente la cocina.
La actual propuesta gastronómica de Ciao Fiorentina ofrece para el desayuno una nutrida cafetería de especialidad y los tan apetecidos brunch, además de preparaciones como los huevos benedictinos Juliet, una tostada de pan brioche decorada con láminas de palta, salmón ahumado, espárragos con huevo pochado y salsa holandesa, que destaca por su sabrosura y calidad de los ingredientes.

Otro imperdible es el Omelet Summer, compuesto de huevos con espinaca, habas, arvejas, champiñón salteado, queso parmesano, pimentones, mix de hojas verdes y rabanito encurtido, que sorprende de principio a fin. No podemos dejar fuera las clásicas tostadas francesas: rebanadas de pan brioche remojadas en una mezcla de la casa, acompañadas de mix de berries y syrup de avellana europea. ¡Simplemente irresistibles!
En este nuevo ciclo, también existen los platos de autor que juegan con sabores poco convencionales, de la mano del chef Rubén Villegas. Sorrentinos rellenos de pera, filete con salsa de arándanos, ceviche con mango y combinaciones inesperadas que buscan sorprender a quienes se atrevan a disfrutar de sabores nuevos. Un punto aparte son los mocktails, una alternativa sofisticada que incorpora bebidas desalcoholizadas capaces de conservar las notas aromáticas y el sabor característico de los cócteles clásicos, sin contener alcohol.
La casa patrimonial construida en 1942 también es protagonista. Con una ambientación ecléctica que combina papeles murales floreados con rayas verticales, cada detalle de sus salones está bien pensado, aportando una atmósfera de romanticismo y calidez hogareña.

A esto se suma una hermosa terraza remodelada y jardines que aportan frescura e invitan a los comensales a hacer una pausa. De hecho, durante la semana, el segundo piso del café funciona como espacio de cowork, mientras que el sábado y domingo, es visitado por familias que cuentan con un área de juego para niños y además el recinto es pet friendly.
Más que una cafetería, Ciao Fiorentina se ha convertido en un punto de encuentro: “Si algo he aprendido todos estos años, es que un café no se construye solo con recetas, sino que también con personas”, destaca Alejandra.
Porque detrás de cada flor que adorna las mesas, cada rincón cuidadosamente decorado y cada plato servido, hay una historia familiar que continúa escribiéndose todos los días. Es el proyecto de una hija que quiso honrar a sus padres y que encontró en una taza de café, la forma de hacerlo.
Dirección: Avenida Pocuro #3015, Providencia.
Horario: Martes de 09:00 a 20:00 hrs. Miércoles a sábado de 09:00 a 21:00 hrs. Domingo de 10:00 a 20:00 hrs.
Instagram: @ciaofiorentina